Uno de los cuentos que leímos este mes en el club de lectura virtual de la Biblioteca Sarmiento fue "Cornelia frente al espejo" de Silvina Ocampo. A continuación, dejo un resumen de todo lo que comentamos.
En caso de que quieran participar en futuras lecturas, deben enviar un mail a clubdelectura@bibliotecasarmiento.com.ar
La autora
Silvina Inocencia Ocampo nació el 21 de julio de 1903 en Buenos Aires. Tuvo una educación muy completa ya que su familia pertenecía a la alta burguesía.
En 1908 viaja a Europa donde comienza sus estudios de dibujo y pintura con Giorgio de Chirico(1) y Fernand Léger(2) . En Buenos Aires realizó algunas muestras de sus obras.
En 1931 cuando su hermana Victoria(3) fundó la revista Sur(4) , pasó a ser parte del amplio grupo de colaboradores.
En 1932 conoce a Adolfo Bioy Casares(5) , con quien se casó en 1940. De acuerdo a los múltiples testimonios, la vida de este matrimonio fue bastante compleja y Silvina tuvo que aceptar las infidelidades de su esposo.
Publicó su primer libro de cuentos, Viaje olvidado, en 1937. Años más tarde colaboró con Borges(6) y Bioy en la preparación de dos antologías: Antología de la literatura fantástica (1940) y Antología poética argentina (1941).
En 1948 publicó Autobiografía de Irene, aunque al igual que su primer libro, no tuvo mucha repercusión.
Sería La furia (1959) el libro que finalmente le daría cierto reconocimiento. Quizás por eso es considerado como el momento en que Silvina alcanza la plenitud de su estilo. Vale mencionar que su obra no obtuvo una valoración positiva hasta los ochenta, ya que antes fue severamente cuestionada porque no supieron comprenderla.
La publicación de sus dos últimos libros, Y así sucesivamente (1987) y Cornelia frente al espejo (1988), coincidió con la aparición del Alzheimer. Esta enfermedad fue afectando de apoco sus facultades hasta dejarla postrada durante sus tres últimos años. Falleció en Buenos Aires el 14 de diciembre de 1993 a los 90 años.
Su obra
Su primer libro, Viaje Olvidado, tiene muchos elementos propios del surrealismo(7) como el fragmentarismo; la distorsión de la perspectiva; lo maravilloso; lo misterioso; lo trágico; imágenes ridículas, alucinatorias, que niegan las propiedades físicas de los objetos.
La mujer y los niños son los personajes más frecuentes, los cuales se mueven entre la frontera de lo real y lo fantástico.
La mujer, específicamente, es la gran protagonista de su obra. Suelen ser mujeres jóvenes, de clase alta, instruidas, hábiles con los juegos de la belleza y la retórica.
En cuanto a los niños, estos no reflejan una etapa de inocencia, sino que se caracterizan por acciones crueles, notable inteligencia y dominio sobre los adultos. La infancia serviría como una especie de disfraz para ocultar de lo que son capaces.
También hay que mencionar entre los elementos frecuentes la figura del doble, la magia y la metamorfosis.
Cornelia frente al espejo
El nonsense
Este cuento publicado en 1988 puede catalogarse dentro del nonsense.
Nonsense, literalmente significa "sin sentido", es un género literario en el cual no importa lo que dicen las palabras sino la forma en que lo dicen.
La tradición de esa figura literaria se remonta a España en el siglo XVI durante el período manierista. La oralidad fue el hilo transmisor de estas manifestaciones del absurdo, en afán del ser humano por jugar y divertirse con el lenguaje.
A mediados del siglo XIX, en plena decadencia del romanticismo, se formaliza este estilo con Edward Lear(8) y Lewis Carroll(9) .
El nonsense es la ausencia de la lógica, la desaparición de la comprensión. Implica un desafío, nos obliga a incorporar un modo diferente de pensar, a cambiar nuestra perspectiva más allá del orden léxico que hemos aprendido y romper el concepto de que es imposible ver lo contrario.
Para Deleuze(10) (1925-1995) el nonsense es lo que no tiene sentido, y a la vez, lo que se opone a la ausencia de sentido efectuando la donación de sentido.
A partir de los aspectos paradójicos del nonsense se quiebran las formas “normales” de medición y las unidades “clásicas”: tiempo, espacio, dirección, quedan anulados por completo. El nonsense quiebra con la unidad del Yo y lo fragmenta, estirándolo en las dos direcciones del devenir-loco y de la pérdida de la identidad.
Espejos
Muchos de los protagonistas de las historias de Silvina Ocampo se observan en espejos. Estos no solo son un reflejo de la imagen, sino que representan la unión entre el pasado y el futuro, lo real y lo anhelado. Son la puerta de entrada a un mundo fantástico, aunque no como sucede en la obra de Carroll.
El espejo simboliza un eterno presente, el cual sirve de inicio para el recuerdo ya que se compara la imagen de ayer con la de hoy. También se puede relacionar con el doble porque se contempla de la imagen invertida de uno mismo o del mundo.
Se puede observar una alteración de las imágenes, de las perspectivas. Hay un juego de reflejos y de tiempos, el pasado se encuentra con el presente. Este desdoblamiento es el que hace posible una doble interpretación, o una doble imagen en la que se oculta la realidad y el reflejo de esta. Todo se vuelve confuso, como si siguieran el rumbo de los sentimientos de Cornelia.
“La memoria reproduce los recuerdos como un espejo en un orden cronológico invertido” (“Los objetos”, La furia)
Esta frase pertenece al cuento “Los objetos” de Silvina Ocampo. Siguiendo esta idea, Cornelia estaría recordando los hechos más importantes de su vida antes de suicidarse. Pero al depender de su memoria, quizás no son del todo correctos y los va modificando a medida que nota que algo no cuadra del todo con su pasado. Claro que también puede ser todo producto de una alucinación.
Cornelia
Cornelia se confiesa y discute frente al espejo, aparenta ser una despedida. Se despide del espejo y de ella, de la que es en el espejo y de la que fue.
“Fuiste mi única amiga, la única que no me traicionó después de conocerme. A veces, muchas veces te vi en mis sueños, pero no sentí al tocarte la presión celeste de este vidrio. Tenemos veinticinco años. Es mucho, demasiado ya”
Ella va a suicidarse, es una decisión tomada pero constantemente es interrumpida por diferentes apariciones. El ladrón, una niña llamada Cristina Ladivina (juega con las palabras la-adivina) y Daniel (posible amante). Estos personajes aparecen disfrazados: la niña podría ser una enana disfrazada y el amante utiliza un bigote falso.
Cuando Cornelia le pregunta por qué se disfraza, dice que es para no reconocer a la gente y no para que no lo reconozcan.
En diferentes momentos Cornelia se pregunta qué es real y qué es un sueño. Lo mismo nos sucede al leer el cuento, es difícil distinguir la realidad de la imaginación. Incluso podemos sospechar que lo que nos cuenta es producto de la locura; o que siempre estuvo muerta y es un fantasma. La casa en la que se encuentra representa las tradiciones que la oprimen, que no la dejen ser libre.
Muerte
Desde el inicio sabemos que la muerte es el eje principal del cuento. Cornelia desea morir, planea suicidarse. El suicidio representaría otra forma de ir contra las normas sociales y religiosas, por lo que con su muerte estaría por fin rompiendo con los mandatos impuestos. Aunque después quiere ser asesinada; aún desea morir pero no quiere suicidarse. Lo que sí está claro es que quiere morir frente al espejo, quiere verse morir, quiere ver a Cornelia morir.
El cuento finaliza con una imagen fragmentada de Cornelia. Ella se ve a sí mismo en los pedazos rotos del espejo. Podría simbolizar la muerte de la joven o que se rompe la ilusión en la que estaba. Quizás todos los personajes que aparecen y hablan con ella solo estaban en su memoria y volvían por sentimientos de culpa, remordimiento. Al romperse el espejo todo acaba, lo que no queda claro es si la vida de Cornelia también llegó a su fin o si siempre estuvo muerta y solo era un fantasma despidiéndose de la vida que tuvo.
Fragmentos
“De todo el mundo me despido por carta, salvo de vos. La casa está sola. A las ocho Claudio cerró con llave la puerta de la calle.”
Le habla a su espejo, se habla a sí misma. Se despide de la vida.
—Soy espejo, soy tuyo. Desde que cumpliste seis años, por mi culpa quisiste ser actriz; tu padre, con su cara de prócer, tu madre, con su cara de república, se opusieron. Qué absurdas son las personas respetables. Cuando guardas las pieles y los fieltros en alcanfor renace tu desconsuelo; en realidad la gente se opone a nuestra vocación, es como la polilla, hay que combatirla día tras día, año tras año. —
Aquí el primer rasgo de fantasía: el espejo le responde. Si nos alejamos de la fantasía, sería una mujer que finge que es otro quien responde pero está hablando sola.
"Vivimos como si fuésemos a vivir mil años, cepillándonos el pelo, tomando vitaminas, cuidándonos las uñas y las pestañas "
Piensa que de nada sirve cuidarse tanto si todos moriremos en algún momento. Quizás una referencia a la preocupación constante por la apariencia. El espejo toma también relevancia porque es el reflejo de nuestra imagen, tal vez ella solo se arreglaba para “él”. Hay un poco de narcisismo, un interés desmedido en la propia persona.
"Eres un compendio de las personas a quienes he amado. Estás rodeado de una atmósfera líquida, estás como en el interior del agua, en la luz donde nadan los peces de las grandes profundidades del mar o en la superficie de un lago tranquilo"
El espejo reúne todos sus recuerdos, contiene los rostros de quienes ha amado. Podríamos pensar que los personajes que aparecen serían parte de su pasado y deberían verse en el espejo si es que fueron parte importante en su vida.
—¿Ahora quieres que haga mi examen de conciencia?. Me ayudaste a disfrazarme para pedir perdón. ¿Para pedir perdón a quién?. A Dios y no a mis antepasados. Hay personas que confunden a Dios con sus antepasados. Siempre jugué a ser lo que no soy. Naturalmente que te conmoví. Tus defectos, tus conflictos son míos
La conversación con el espejo, con ella misma, es una confesión. Cornelia trata de pedir perdón, se arrepiente de algunas cosas y antes de morir quiere liberarse de esa culpa. ¿No es acaso lo que hacen los condenados a muerte, confesar sus pecados?
"Dentro de algunos instantes no me verás más. Te lo juro. Tengo el hábito de mentir, pero nunca a mí misma"
No le estaría mintiendo al espejo porque es ella misma, y dice que jamás se miente. Otro momento de la historia que nos hace dudar si sucede algo fantástico o si Cornelia tiene ciertos comportamientos que se atribuyen a la locura.
"Cuando lloraba, para que no me vieras, me escondía detrás del biombo de madera pintada, junto al calorífero del comedor, donde había olor a fritura y a naranjas. Sabía que mis lágrimas te desagradaban. Te gustaba verme reír"
Siguiendo con la idea de que siempre habló con su reflejo, podemos pensar que no toleraba verse angustiada. Tal vez porque es del tipo de persona que prefiere ocultar cuando está triste porque lo asocia con algo negativo. Podría pensar que en débil o algo similar.
"Podría tener cuarenta años; ilusoriamente los tengo esos cuarenta años, que jamás cumpliré"
Piensa en el futuro, pero sabe que no llegará porque ha decidido matarse.
"En tu pelo teñido, cinco hebras de plata rebeldes te fastidian. Tus uñas impecables son rosadas, pero se rompen; tendrás que tomar calcio"
El paso del tiempo, lo que delata el espejo. Puede ser un gran amigo cuando se posee juventud y belleza, pero si esta desaparece es difícil seguir mirándolo. Actúa como recordatorio de su edad, de que es mortal como todos.
"Puedes hacer todo el mal que quieras sin que nadie lo note. Todo el mundo cree que eres una santa"
Nuevamente las apariencias. Cornelia ha creado una imagen de ella misma para los demás, por eso en varias ocasiones menciona que ha mentido. La única que sabe realmente quién es ella, y el espejo.
" Ahora todo ha concluido: todas las representaciones, los escenarios, los teatros con sus butacas, todos los resentimientos, todas las obediencias, el temor a la obesidad, al soborno, al desprecio"
Es el fin de las mentiras. Ya no debe fingir más frente a otros ni comportarse de acuerdo a los mandatos sociales. Será libre. Al igual que en muchas obras de la literatura, la muerte se ve como una liberación, una salida.
"No quise tirarme debajo de un tren ni al mar, que es tan agradable, porque no podía llevarte conmigo. Vine a esta casa porque era el único lugar donde nos encontraríamos a solas, pero me había olvidado de que existían fantasmas"
Dice que tenía otras opciones para suicidarse, pero que prefería estar frente al espejo. Quería terminar con su vida frente al único amigo que tuvo. Esto por un lado, deja claro que Cornelia había meditado mucho sobre su suicidio.
"La noche es como el día; la oscuridad es como la luz"
Una clara referencia al modo en que las cosas no son lo que aparentan y que en ese mundo ficticio cambian, son opuestas. Podemos pensar en los fantasmas que tal vez no los son, en Cordelia que quizás no está viva sino que cree estarlo y que toda esa confesión es el recuerdo de sus últimos minutos.
—Y entraste para asustarme, ¿verdad?. ¿He muerto ya?. ¿Viniste a buscar mi alma?. Eres aquella tía mía que murió de sarampión a los diez años, aquella que se llamaba Virginia. ¿Viniste a buscar mi alma?
Nos confunde. No sabemos si el tiempo del que habla Cordelia es el pasado, el presente o el futuro. Todo parece mezclarse en el espejo, y Cordelia tal vez ya está muerta…
"Tiene cara de bueno. Todas las caras en el espejo son así. Es claro que la cara no quiere decir nada. En los diarios salen fotografías de hombres con caras de asesinos y son santos, en cambio salen otros con caras de santos y son asesinos. ¿Promete que va a matarme?. Prometa"
Tal vez por eso le gusta tanto mirar el espejo, para verse como una persona buena. Quizás es el único lugar donde se puede sentir.
—¿Y dónde me hará la herida?. —Es muy fácil. Cortaré las venas de la muñeca, y después se irá en sangre. Si tarda mucho, la puedo sumergir en un baño caliente. ¿Hay baño en esta casa?.. —Hay baño, pero no hay agua caliente a estas horas. Empiece. Tenía muchos deseos de morir. Usted es muy bueno, ¿pero qué piensa hacer con el cadáver?. ¿Piensa cortarlo en pedacitos y sembrar todos los pedacitos por la provincia de Buenos Aires?. ¿Piensa llevarme en una bolsa, como si llevara carbón o papas?. ¿Piensa dejarme aquí tendida en el suelo?. ¿Sabe usted que hay ratones en esta casa y que podrían desfigurarme?. Sería una lástima. ¿Los oye?. ¿Conoce algún veneno para matarlos?
No podía faltar cierta brutalidad en un cuento de Silvina Ocampo, pero con humor. Aquí tenemos la descripción de un posible asesinato y las opciones para esconder el cadáver. Todo esto, es pensado por la que sería la víctima. Se podría pensar que estas fueron las diferentes ideas que tuvo Cornelia para suicidarse, y que el veneno resultó ser la mejor.
"Eso es lo que usted cree, señor. Los muertos son muy sensibles. Sienten todo. Son más lúcidos que nosotros. Si usted les ofrece carne o vino no lo apreciarán, pero hágales oír música o regáleles perfume, y verá. Nunca están distraídos. Ven como las palomas los colores ultravioletas. Son refinados, sensibles."
Referencia a un mundo de espíritus o fantasmas. Un mundo que puede superponerse al nuestro, dando como resultado un lugar donde conviven vivos y muertos. Podría plantearse la idea de que si el muerto no es consciente de que murió, actuaría como si estuviera vivo. Esto nos deja la duda de si Cornelia está muerta o si muere recién al final.
"No revuelva los papeles que hay en la caja de hierro. Mi tía sufre mucho cuando hay cualquier cosa desordenada en la casa. No tire la ceniza del cigarrillo al suelo, por favor. Después tengo que barrer."
Una de las tantas incoherencies que nos plantea este cuento: si pensaba suicidarse, ¿por qué le importa la ceniza en el piso o los papeles desordenados? Ella no verá más a su tía así que no tendría que preocuparse.
"Yo no he salido de Buenos Aires; nunca viajé. ¿Se da cuenta?. Una mujer de mi edad. Cuando pienso que existe la China, la India, Rusia, Francia, Canadá, Italia, sobre todo Italia, me desespero. Pocas personas me tienen simpatía. Porque a las mujeres no les gusta una mujer con ambiciones."
En el repaso que hace de su vida no solo aparecen los recuerdos sino también las cosas que se arrepiente de no haber hecho. En parte podría ser una crítica a la sociedad, ya que antes menciona las imposiciones sociales y religiosas. Quizás la idea del suicidio proviene de esta constante lucha, del cansancio de pertenecer a un lugar que no le permite actuar con libertad.
Usted es un pobre loco. Tiene que matarme. ¿Me oye?. Para redirmirse, tiene que matarme. Si no cumple con su promesa, lo denunciaré a la policía. Morirá cubierto de vergüenza. ¡Mírese en el espejo!. —Si quiere denunciarme, puede hacerlo. Quemé las iglesias, di sangre en los hospitales, tengo sangre universal. No me gusta vanagloriarme, pero no quiero que usted piense que soy un inútil. Hice un buen trabajo. Ahora me llamaron para matar... —¿A quién?. —Es un secreto. —
Ninguno de los dos dice cosas coherentes, mezclan constantemente cosas. Esto nos hace pensar que pueden ser dos locos o que la similitud se debe a que es producto de la imaginación de Cornelia.
"Si usted matara mi imagen en el espejo, me mataría también a mí. ¿Por qué no tuvo miedo y ahora tiene miedo?. Nosotros, los seres humanos, somos irreales como las imágenes."
Se plantea la idea de un doble y un mundo paralelo. La duda de la propia existencia y la pregunta sobre qué es real, algo presente en todo el cuento.
"Hace tres noches que no duermo buscando una forma de suicidio. Ayer conseguí este veneno y estaba por tomarlo en medio del silencio de esta casa cuando oí ruidos insólitos"
Silvina Ocampo nos da otro indicio de cuál podría ser el verdadero sentido del cuento. Después vuelve a confundirnos. Es bien sabido que el insomnio puede provocar alucinaciones, por lo que todo estaría en la mente de esta mujer.
Usted ¿para qué quiere vivir?. ¿Sabría contestármelo?. —Si me dejara pensar un rato, se lo diría. —¿Es difícil?. ¿Tiene que pensar para decírmelo?. —No soy tan espontáneo como usted. —No tenga miedo al ridículo. —Tengo conciencia de mis limitaciones, pero la felicidad, la falta de obstáculos, no me parecen indispensables para desear vivir. —A mí tampoco. A veces uno toma una decisión y la cumple cuando la causa que nos ha obligado a tomarla no existe.
Reflexión final de cualquier persona que piensa suicidarse. ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Con qué propósito vivo? Por eso podemos decir que es más probable que Cordelia esté hablando todo el tiempo sola; queda la posibilidad de que exista un mundo paralelo mágico donde sí es posible que aparezcan personas de la nada.
"Todo el mundo necesita hablar con algo que no sea una persona; yo, con el espejo; el malhechor, con las llaves; Cristina, con las muñecas; usted, con sus zapatos."
Plantea que no es una locura hablar con los objetos, que es algo útil para cualquier tipo de persona. Quizás porque ese objeto no puede responder y nuestra mente nos hará creer que siempre estamos en lo cierto. También puede ser para desahogarse, pero no dice hablar sola porque lo asocia con la locura (pero hablar con objetos no, por eso es ilógico y volvemos al nonsense)
—Una persona que está por morir trata de olvidar todo lo que es desagradable: delincuencia y policía. ¿No me creyó, verdad?. Cree que ese hombre era mi amante o algo por el estilo. ¡Desengáñese!. Yo iba a suicidarme. Yo tendría que estar muerta en este momento; por milagro, por culpa de ese hombre que entró a matarme, usted está hablando conmigo
Según Cordelia, no puede suicidarse porque la interrumpen. Pero ese supuesto ladrón podría ser una parte de ella, algo dentro suyo hace que dude.
Prometo, a condición de que me cuente toda su vida, sin omitir ningún detalle. — Contar mi vida a un intruso, no me parece absurdo. En otros momentos de mi vida hubiera buscado a una persona que me fuera simpática o que fuera muy atrayente, pero ahora ¿quiere que le diga la verdad?. Quisiera envilecerme para poder morir tranquila. —No está muy desprendida de la vida. —¿En qué lo advierte?. —Lo advierto en la manera que tiene de jugar con ese anillo. ¿Lo quiere mucho?. —Lo quiero mucho
Ella promete contar su vida a cambio de que el hombre misterioso la mate. Si pensamos que tal hombre no existe, sería ella misma obligándose a confesar actos pasados para morir en paz. Sin la confesión no se le garantizaría la llegada al paraíso de acuerdo a las creencias religiosas.
Los objetos me fascinan. —Para poder morir hay que desprenderse de ellos.
Para poder morir ella debe despedirse del espejo, por eso es que tiene que ir hasta donde está guardado. Se plantea una especie de conexión entre Cornelia y el espejo, algo mágico.
hace mucho yo soñaba con el teatro, con escaparme de mi casa. No me separaba del espejo, donde estudiaba mis movimientos de actriz. ¡Por eso tengo una variedad enorme de voces!. Podía imitar la voz de mis tías, de mis amigas. Tenía once años, tal vez no sea la edad 11 más importante, pero para mí lo fue cuando vi a Pablo por primera vez
Esto nos da la idea de que todos los personajes que aparecen podrían ser ella misma fingiendo, actuando. Una última representación ante el espejo, su único público.
—¿Quiere que mi vida se convierta en Las mil y una noches?. Las personas a quienes detestamos son las personas a quienes les hacemos confidencias minuciosas. Frente a ellas no podemos modificar nuestra alma. Siempre están ahí para recordarnos cómo fuimos
Tal vez todas estas conversaciones que tiene Cornelia, sirven solo para atrasar su suicidio. Si está hablando sola, sería un modo de engañarse para que no llegue el momento de tomar el veneno. Busca excusas para no suicidarse pero no quiere que parezca que cambió de opinión sino que “otros” no la dejaron.
¡Qué sabia soy!. ¿No admira mis conocimientos de historia?. —Sí. Tengo miedo de que Cristina no exista, que haya sido una aparición. Y si ella lo fuera, también tú lo serías. —Existo. Existes. Existe el beso que nos dimos. — Jamás nos dimos un beso. Si crees que nos hemos besado, es que has besado a un fantasma. —Existen las pilas de cajas, existe el depósito de sombreros, existen los adornos y los fieltros. —Todo parece tan irreal. Tendría que lastimarme para saber si existo. —No te apresures. Siempre hay algo que nos lastima. —Pero me refiero a una herida de esas que sangran, a una herida hecha con un cuchillo. Por ejemplo, si tuviera un cuchillo me lastimaría. —No has dormido. Estás nerviosa. —No tienes imaginación
Todas las referencias a pintores, músicos, conocimientos de historia, etc. sirven para confundirnos más. Ya que esos datos son reales tendemos a aferrarnos a ellos para darle sentido al cuento. Pero son solo dichos de un personaje, no hay una relación directa con el cuento salvo darle cierto sentido de realidad. Se mezcla lo real con lo irreal, el pasado con el futuro, no hay nada cierto. Pero al mismo tiempo todo parece ser verdadero.
Yo sueño siempre conmigo. Cuando era muy niña, tenía conversaciones con mi propia imagen. Le hablaba con un millón de voces. De noche soñaba con este espejo; tal vez fuera por influencia de mis lecturas: Alicia en el País de las Maravillas me fascinaba. Dicen que en el momento de morir uno recuerda todos los instantes de la vida. Al disponerme a morir esta noche, reviví frente a este espejo las sensaciones de mi infancia
Aquí parecería que se aclara todo, pero el final vuelve a confundirnos. Queda claro que ella hablaba con su reflejo, era su única compañía. La referencia a Alicia nos da una pista del carácter mágico del espejo, aunque podría ser todo producto de su imaginación infantil. Los personajes que aparecen representan etapas de su vida, momentos importantes que la transformaron en la mujer que es ahora.
Felices los que murieron o vivieron en la época en que no existían los espejos. Nada les impedía quitarse la vida como yo quisiera con este inocente vaso. Vete. Quiero verme a mí misma en el espejo. Lo que más me gustó en el mundo fue el agua: beberla, mirarla, imaginarla. En este vaso la tengo presa, aunque esté mezclada con otra cosa menos pura. Me acercaré a besarte, espejo. Qué fresca, qué incontaminada, qué parecida a nadie eres. Pego mis labios a tus labios como si nadie pudiera separarnos jamás. Todas las fotografías son espejos de lo que fuimos, pero no de lo que somos ni de lo que seremos. Deja que me mire. Soy lo único que no conozco. Voy a beber algo mejor que la vida. Por suerte ya sé todo lo que no soy yo. Me acercaré al espejo. Quiero besarme. Nada me impedirá besarme. Nada me impedirá arrodillarme. Tu boca, espejo, es fresca como el agua. Me da miedo. No existe la distancia que nos separa
Parece que el espejo que simbolizaba un apoyo se vuelve en su contra. Tal vez no resiste verse mientras se suicida; pero no necesariamente esto se refiere a que se mira en un espejo mientras lo hace, sino que al recordar todo lo vivido y al pensar en lo que podría vivir…aparece el arrepentimiento. A último momento siente miedo, se da cuenta que no puede revertirlo una vez que lo haga. Es el fin. Envidia a quienes no tenían ese momento de reflexión previo a la muerte. Ese momento es el que hace dudar. También podrían ser solo frases sueltas, propias de una persona agonizando.
¿Por qué te tengo tanto miedo, espejo, si antes no te temía?. Antes me acercaba, ahora me alejo. ¿Me vas a matar?. ¿Te atreverás?. Moriré bajo tus cristales. Me arrodillaré a tus pies. Me taparé la cabeza con mis brazos para no ver caer tu cascada de vidrios. Qué porquería eres. Me buscaré a mí misma en todos tus pedazos: un ojo, una mano, un mechón de pelo, mis pies, mi ombligo, mis rodillas, mi espalda, mi nuca tan querida, nunca podré juntarlos. —Poca voz me queda. Los que me buscan son las alimañas, los ratones, el polvo. La muerte de una persona no es igual a la muerte de un espejo. No creí tener esta suerte de morir contigo.
El final no podría dejarnos con más dudas. ¿Le habla al espejo, un objeto con poderes mágicos o a su propio reflejo, a ella misma? ¿Estaba conectada de algún modo con el espejo, como un hechizo? ¿O es el espejo el que la atrae a la muerte y ella se arrepiente? ¿Habrá prometido que se suicidaría a determinada edad, un pacto con la muerte? ¿O son delirios de una mujer que está encerrada en su hogar? Son estas dudas las que nos obligan a releer el cuento para intentar descubrir cuál es la verdad. Pero en cada relectura nos terminamos hundiendo más…como si estuviera hecho a propósito para generarnos esta incomodidad. Hay que recordar que Silvina Ocampo escribió varios cuentos con finales ambiguos, donde es difícil detectar si hay un único resultado y si el que vemos es el correcto.
Bibliografía
- Biancotto, N. (2016). El nonsense de Silvina Ocampo en “Cornelia frente al espejo”. Cuadernos del Sur - Letras 46, 63-80. https://revistas.uns.edu.ar/csl/article/view/1355/839
- Biancotto, N.(2014). La consolidación de una poética del nonsense en Y así sucesivamente y Cornelia frente al espejo, de Silvina Ocampo. [Tesis de maestría, Universidad Nacional de Rosario] https://www.academia.edu/35521697/_La_consolidaci%C3%B3n_de_una_po%C3%A9tica_del_nonsense_en_Y_as%C3%AD_sucesivamente_y_Cornelia_frente_al_espejo_de_Silvina_Ocampo_
- Deleuze, G. (2008). Lógica del sentido. Buenos Aires: Paidós
- Izaguirre Fernández, B. (2017). La obra narrativa de Silvina Ocampo en su contexto: confluencias y divergencias de la época. [Tesis de doctorado, Universidad de Sevilla] https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/56027/tesis3.pdf?sequence=1&isAllowed=y
- Molinari, M. (2016). Del sentido a Alicia en el país de las maravillas. Virtualia-Revista digital de la EOL 31. http://www.revistavirtualia.com/storage/articulos/pdf/baBhUyKHerxHlrmPhdLNR3VIMc5s9IWrpAirsme4.pdf
- Ocampo, S. (1988). “Cornelia frente al espejo”, en Cuentos Completos II. Buenos Aires: Emecé, pp. 261-293
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