Voy a comenzar definiendo muy brevemente qué es un club de lectura. Un club de lectura es una actividad grupal con reuniones periódicas, moderadas por un coordinador, para comentar un libro.
Actualmente esta actividad es cada vez más frecuente, y aunque podríamos atribuírselo solo a la situación en la que nos sumerge la pandemia, hay que tener en cuenta que el deseo de compartir ideas y percepciones siempre ha sido parte del ser humano.
En el siglo XIX eran comunes las tertulias y salones literarios donde la conversación muchas veces giraba en torno a la literatura; estas reuniones eran exclusivas pero con el paso del tiempo se fueron democratizando. En el siglo XX el número de personas que disfrutaba de este tipo de actividad se incrementa, y se comienzan a utilizar espacios públicos como cafés, clubes sociales, universidades y bibliotecas.
Verónica Juárez, bibliotecóloga mexicana, afirma que la lectura es y siempre ha sido social, porque pese a ser un acto solitario siempre terminamos compartiendo nuestras impresiones y libros. La forma más común de la lectura social, sostiene, se realiza cuando leemos un libro y hablamos de él, lo recomendamos e incluso prestamos los libros que más nos emocionaron. Es decir, que la lectura siempre será una oportunidad para compartir ideas, ya sean propias o las de los autores que leemos.
Siguiendo esta idea, es fácil comprender la importancia de los clubes de lectura: son espacios que permiten el libre intercambio de ideas y opiniones, además suelen favorecer el aprendizaje de nuevos conceptos, teorías, etc. Debemos tener en cuenta que se realizan clubes de lectura de diferentes tipos de textos, lo cual incrementa aún más su valor como actividad social ya que no tiene límites ni hace exclusiones.
Algo a considerar cuando se habla de clubes de lectura es, valga la redundancia, la lectura. María Antonia de Miquel en su libro Leer mejor para escribir mejor sostiene:
"(...)leer es más que descifrar letras, igual que saber escribir es más que trazarlas sobre el papel. Entre ser capaz de leer la noticia de un periódico y comprender las sutilezas de un poema, de redactar una carta comercial y escribir un texto de ficción, media un gran trecho. Así nuestra sociedad está llena de personas plenamente alfabetizadas que, sin embargo, abandonan la lectura en cuanto se topan con varias frases complejas seguidas, o que confiesan su incapacidad para expresar sus pensamientos por escrito con una mínima coherencia. Cualquiera puede comprender el anuncio de un detergente que 'deja la ropa más blanca que ninguno', pero no todos los lectores están en condiciones de captar todo el significado de un tratado científico o filosófico. Es decir, hay niveles de competencia lectora. Ciertos textos requieren de sus lectores unas habilidades que suponen algo más que descifrar los símbolos escritos sobre el papel. Y esto, que parece evidente cuando hablamos de obras especializadas, se aplica a la ficción. Leer un cuento o una novela también exige del lector unas destrezas que éste no siempre posee. Por eso, que alguien sepa leer no implica que sepa leer bien"(de Miquel, 2016, p.8)
Es por esto que la figura del coordinador o moderador en un club de lectura es importante, porque será el encargado de ofrecer ayuda a quienes tengan dificultades para comprender lo leído. Deberá, entre otras cosas, señalar las ideas centrales, aclarar conceptos, contextualizar la obra y hacer preguntas para motivar el debate.
Óscar Carreño afirma que "en el encuentro regular de los lectores subsiste el anhelo de aprendizaje, esa certeza que el debate sobre la obra literaria, las distintas visiones de la misma, y la diferencia de opiniones sobre sus valores y sus mermas, reforzará el conocimiento con el que el lector ponderará los posibles méritos del texto" (Carreño, 2015, p.42). Lo que esto nos indica, es que compartir las lecturas con otros trae grandes beneficios y no siempre se trata únicamente de un hobby.
Bibliografía:
- Carreño, O.,(2015), Eco de las lecturas: Introducción a los clubes de lectura, Santiago de Chile, Santiago: Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos
- de Miquel, M. A, (2016), Leer mejor para escribir mejor, España: Alba Editorial
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